La liberalización comercial presenta dos caras. Mientras los países ricos exigen la total liberalización de los mercados de los países del Sur (con el argumento de que esa es la única oportunidad de crecimiento) estos ven muy limitadas sus posibilidades de acceso a los mercados del Norte debido a la persistencia de las barreras comerciales. Además, las economías en desarrollo no cuentan a la hora de tomar decisiones en los foros internacionales y no pueden hacer valer sus propuestas.
El crecimiento económico en las tres últimas décadas ha sido tan espectacular como el de las desigualdades: hoy el 20% más rico del planeta disfruta del 85% de las riquezas y el 20% más pobre del 1,1%. En cuanto al comercio internacional, hasta ahora ha primado la liberalización comercial para las economías más débiles y para todos los sectores comerciales, sin tener en cuenta cuál es la realidad de cada país y sobre qué mercancías se está comerciando. En consecuencia, se trata de comerciar con los bienes esenciales para la supervivencia de la humanidad. La falta de control sobre los intereses económicos y comerciales dominados por grandes capitales transnacionales está discriminando a agentes económicos y a productores locales que no pueden competir con los precios por debajo del coste de producción con que las grandes empresas colocan sus productos en los mercados de los países del Sur. Los gobiernos de los países enriquecidos subsidian la exportación de sus productos abaratando artificialmente así su precio final, al tiempo que establecen un sistema de competitividad al que no pueden hacer frente los productores locales.
Es preciso que España promueva y participe activamente en una alianza por el desarrollo humano, equitativo y sostenible entre todos los gobiernos, para que éstos puedan garantizar el acceso a la tierra, al crédito y a la producción sostenible de alimentos en todas las regiones del mundo. La Soberanía Alimentaria de los pueblos es un derecho humano inalienable, que debe ser garantizado como primera medida para luchar contra el hambre.