El día que la Coordinadora de ONGD se vistió de morado

Artículo de Ofelia de Felipe Vila publicado en la revista C8M 04. Ante los nuevos tiempos, qué queremos las mujeres: igualdad, paridad, corresponsabilidad, sostenibilidad

El pasado 25 de abril será un día señalado para las feministas en el tercer sector (ONGD´s). Y es que fue el día que con ocasión  de la 37ª Asamblea de la Coordinadora de ONGD[1], ésta se dotó de su herramienta más importante para promover la igualdad en el sector, su Política de Género. Esta política, no confundir con un Plan de Igualdad, pretende no sólo mejorar la participación de las mujeres en el sector, en igualdad de condiciones que los hombres, sino en todas las fases de los procesos de desarrollo, aplicando para ello  una perspectiva de género en un marco de derechos humanos.

La Coordinadora aglutina actualmente a 100 entidades[2], entre asociadas y socias, de las que, las 77 que participaron en su Asamblea, votaron por unanimidad la aprobación de la Política de Género, un hecho con pocos precedentes. Un voto unánime por la igualdad. Y es que el sector lo necesita. No sólo el desarrollo, para el que la igualdad de género es condición sine qua non; sino también el sector. Las cifras[3] correspondientes a 2017 así lo señalan:

 

  • 676 personas trabajaban en 2017 en las ONG de Desarrollo, el 60% en “terreno” y el 40% en España.
  • 68% del personal remunerado son mujeres, mientras que el 68% de las presidencias y el 57% de las juntas directivas están ocupadas por hombres (2015). Sólo un 38% de las ONGD tienen a mujeres liderando.
  • El porcentaje de mujeres con jornada laboral reducida (33,5%) es mayor que el de hombres (23,7%).
  • 86% de los proyectos se realizan con mujeres.
  • 64,6% de las personas voluntarias en las ONGD son mujeres.

Estos datos nos permiten extraer una serie de conclusiones:

  • Se trata de un sector feminizado, donde es mayoritaria (numéricamente) la presencia de las mujeres, aunque ésta no se caracterice por condiciones de trabajo decente. El tercer sector mantiene una relación directa con el sector de cuidados, donde por la tradicional “división sexual del trabajo”[4] nos aglutinamos las mujeres. Esto es la segregación horizontal, donde esos sectores feminizados se caracterizan por brindar pocas oportunidades de promoción profesional, peores remuneraciones y menor prestigio social.
  • También está presente la segregación vertical, y el techo de cristal. Es decir, si observamos los niveles en los que están presentes las mujeres, se ve que corresponden con el personal remunerado y voluntario, pero su presencia no es mayoritaria en los niveles más elevados, las Direcciones y Presidencias. Las mujeres en el tercer sector tienden a ocupar los puestos de menor escala jerárquica o funcional, y consecuentemente reciben los salarios más bajos.
  • Los datos también señalan la precarización de las condiciones laborales de las mujeres en el sector, afectadas mayoritariamente por jornadas parciales y reducidas, y contratos temporales.
  • Es intuible una brecha salarial entre hombres y mujeres en el sector, aunque habrá que esperar a que la medida del Registro salarial, obligatoria para todas las organizaciones (empresas) a partir de la publicación del Real Decreto-ley 6/2019, de 1 de marzo, de medidas urgentes para garantía de la igualdad de trato y de oportunidades entre mujeres y hombres en el empleo y la ocupación, se extienda y permita análisis más rigurosos.

En conclusión, los sesgos y brechas de género atraviesan el sector y lo marcan. En este contexto, desde el origen del Grupo de Género[5] (GG) de la Coordinadora, se han ido impulsando procesos de equidad, que han cristalizado con la adopción de la Política de Género este 2019.

La misión del GG es visibilizar el papel que las mujeres juegan en los procesos de desarrollo y promover acciones para que las políticas de cooperación integren el enfoque de género y garanticen la igualdad real entre mujeres y hombres. La Fundación 1 de Mayo se incorporó a este GG a inicios de 2016 para participar en esos procesos, junto a otras 21 organizaciones y/o personas independientes. La Fundación 1 de Mayo colabora aportando el enfoque sindical y sociolaboral a la perspectiva transversal de género[6].

La construcción de la Política de Género, se inició a finales de 2017, y se concretó en los dos últimos años, tras la puesta en marcha de un proceso participativo en el que se revisaron la cultura, las estructuras y los procesos que caracterizan no sólo a la propia Coordinadora, sino a sus organizaciones miembro. Durante ese proceso se identificaron dinámicas internas, rutinas de funcionamiento y marcos interpretativos cuya revisión e integración de la perspectiva de género eran urgentes.

De acuerdo con ello la Política plasma una serie de líneas estratégicas, compromisos e indicadores para medir el avance hacia una verdadera transversalización del enfoque de género que garantice la igualdad entre hombres y mujeres en el sector. La estructura y contenidos de esta Política no es baladí, sino que han sido cuidadosamente elaborados y revisados. Tras unos epígrafes indispensables dedicados a los Antecedentes, Fundamentación y Marco Normativo, se definen sus tres objetivos generales:

  1. Integrar en todos los procesos organizativos la perspectiva de género, para que la misión, la estructura y las personas vinculadas a la Coordinadora y a sus entidades respondan a un modelo de gestión basado en la igualdad y la no discriminación.
  2. Promover un marco de intervención comprometido con la lucha por la erradicación de las desigualdades de género, incidiendo en la mejora de los derechos humanos en los programas, sensibilización e incidencia política de la Coordinadora.
  3. Favorecer la plena y efectiva participación de las mujeres en la vida política, económica y pública, potenciando el compromiso con la igualdad de género y la transversalización de género en las entidades que componen la Coordinadora.

Los epígrafes dedicados a los recursos, comunicación y sistema de seguimiento (con unos indicadores precisos, realizables y evaluables) aseguran su implementación en la práctica.

 

Su adopción por unanimidad en la Asamblea de la Coordinadora el pasado 25 de abril, se considera un logro que sin embargo no constituye el fin del proceso. Es sólo un paso más, en la medida que sigan existiendo brechas de género y focos de desigualdad, las acciones por la igualdad seguirán siendo necesarias. En ese sentido, desde la Fundación 1 de Mayo seguiremos participando en el Grupo de Género de la Coordinadora para velar y trabajar por la igualdad.

Notas a pie de página:

[1] La separación entre el trabajo productivo y reproductivo, es la “división sexual del trabajo”. Históricamente se ha atribuido mayor valor a la esfera productiva, y más poder de toma de decisiones. Esta es la esfera atribuida al hombre tradicionalmente, mientras que el ámbito de lo privado, lo reproductivo y los cuidados, se atribuían a la mujer. Estas consideraciones son actitudes sexistas, discriminatorias. Como consecuencia se perpetúan las diferencias de género y la división social, más allá de lo puramente laboral

[2] nace en 1989 por iniciativa de un grupo de voluntarias y activistas de distintas organizaciones de la Coordinadora.

[3] Entre los planteamientos de la Fundación, se encuentra el compromiso con las políticas de igualdad y la voluntad de impulsar la perspectiva de género en las acciones de cooperación sindical internacional. Se parte del convencimiento que las estrategias para combatir la pobreza, reducir las desigualdades y potenciar el desarrollo de los pueblos, no pueden olvidar ni mucho menos relegar a la mitad de la población. La igualdad de género, además de un objetivo sindical, es un medio de desarrollo y ante todo, un derecho humano. La meta última es conseguir el pleno ejercicio de los derechos humanos y de ciudadanía de las mujeres. Además, en su 9º Congreso Confederal, Comisiones Obreras aprobó que el sindicato “garantizará la transversalidad de género en todos sus proyectos de cooperación, en la acción sindical y en todas sus políticas”.

[4]Fundada en 1986, la Coordinadora ONGD-España (Coordinadora) es la red estatal de organizaciones y plataformas sociales que trabajan en el ámbito del desarrollo, la solidaridad internacional, la acción humanitaria, la educación para la ciudadanía global y la defensa de los derechos humanos

[5] 78 ONG de Desarrollo, 5 Entidades Asociadas, 17 Coordinadoras Autonómicas, 400 Organizaciones en total

[6] Informe de la Coordinadora de ONGD para el Desarrollo  sobre el Sector 2016

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