10 Oct 2017

Si la Economía levantara la cabeza…

En nombre de la Economía se justifican programas de ajuste y recortes, se vulneran derechos básicos como la educación, la sanidad, los empleos dignos o la protección social.  Ay, si la Economía levantara la cabeza…

Los fundadores de la Economía fueron filósofos morales que aplicaron su análisis de la naturaleza humana a los problemas sociales. Estos postulados clásicos sobre la naturaleza humana formaron la base de lo que se llamó la Economía Política que, hace algo más de un siglo, se transformó en Teoría Económica, una ciencia social.

Paulatina y crecientemente, la Teoría Económica se especializó en el estudio de dichos problemas a través de modelos matemáticos, en un absurdo intento de “ascender” en la escala científica y convertirla en una ciencia exacta. Así la Economía se fue alejando cada vez más de esa idea originaria de garantizar la satisfacción adecuada de las necesidades humanas en base a los recursos disponibles.

La última fase del capitalismo, el capitalismo financiero y especulativo, ha  supuesto que lo que llamamos Economía esté todavía más alejado de lo que es la economía real. Se ha creado una economía ficticia, representada en activos financieros sin un reflejo físico detrás que, desgraciadamente, arrastra tras de sí efectos innegables sobre la realidad, las empresas creadoras de riqueza efectiva y de empleo, y efectos perversos sobre la ciudadanía. Las decisiones llamadas económicas son ahora mayoritariamente tomadas en despachos sin alma, (incluso directamente por ordenadores que siguen criterios meramente matemáticos), sin respeto alguno a valores morales.

Todo esto ha hecho que las desigualdades, lejos de disminuir, aumenten y ha supuesto que aquellos que han conseguido posicionarse en el lado ganador, gracias a su riqueza, hayan logrado también un mayor poder político. Así vemos como los grandes capitales con sus think tanks, lobbies, medios de comunicación… poco a poco van logrando que sus intereses se filtren en las agendas políticas, influyendo en los espacios donde se toman las decisiones, haciendo que estas se adapten a sus deseos y necesidades para seguir inamovibles en su situación privilegiada; logrando así que su forma de ver el mundo pase a ser también la nuestra y que aceptemos la vulneración de derechos básicos a nivel global como un “No hay alternativa”.

Si queremos revertir esta situación y luchar contra la desigualdad y lograr un desarrollo sostenible, como se pretende en los compromisos adquiridos por la mayoría de los países en el marco de la Agenda 2030, quizás sea necesario pararse a pensar y darnos cuenta de que la Economía no es un monstruo que va por libre, sino que fue creada y diseñada por y para seres humanos; como se dice en el video: “la economía es la forma en la que organizamos los recursos y el objetivo debería ser el bienestar de las personas y del  planeta. La economía puede funcionar de otras maneras, porque la economía también es política, y la política si no la haces, te la hacen”.

Así pues, hagamos economía, porque sólo así lograremos desbancar a los mercados y lograr que la sostenibilidad de la vida esté en el centro de la misma: #HazEconomía.

 

Por Freest Saralegui Harries y Eba Armendáriz Echániz, de Economistas sin Fronteras

Parte de este artículo fue extraído del artículo “El papel de los/as economistas en la sociedad“ escrito por Juan Gimeno Ullastres para el núm 12 de la revista “Economistas.”

 

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9 Oct 2017

La obscenidad de las puertas giratorias

Grandes accionistas, directivos empresariales y políticos giratorios. Si se trata de analizar quiénes son los máximos beneficiarios del actual modelo económico, caracterizado por el papel central que juegan las corporaciones transnacionales en el capitalismo global, no hay duda de que estas tres minorías son las que, con mucha diferencia, más han salido ganando.

Hablamos, sin ir más lejos, de accionistas como Amancio Ortega, que solo en este año se habrá embolsado 1.256 millones de euros en dividendos por sus acciones en la multinacional propietaria de marcas como Zara y Bershka. O de gigantes inversores como BlackRock, que acumula participaciones en cinco de las siete entidades financieras del Ibex-35, así como en otras catorce grandes empresas españolas que cotizan en ese índice bursátil. También de directivos como Rafael del Pino y Pablo Isla, presidentes de Ferrovial e Inditex, que fueron los ejecutivos mejor pagados en España en 2016 con unos salarios respectivos de 15,2 y 10,3 millones. Y, por supuesto, de todos esos políticos y empresarios especializados en dar vueltas a las puertas giratorias, con un listado interminable de miembros del gobierno español y de la Comisión Europea que vienen de estar a sueldo de las grandes corporaciones o que, cuando abandonan el coche oficial, pasan a trabajar para esas mismas compañías.

“El capitalismo de los últimos treinta años, y muy en particular el español, ha estado dominado por el lumpenempresariado”, afirma el filósofo César Rendueles: “Personas y empresas que han amasado gigantescas fortunas estafando, saqueando los recursos públicos, utilizando toda clase de ayudas y privilegios de la clase política”. Son esos supermillonarios que concentran en sus cuentas en paraísos fiscales los beneficios empresariales mientras demandan austeridad a sus conciudadanos y exigen el pago de las deudas ilegítimas a las administraciones públicas. Son esos inversores que antes engordaron sus fortunas con sus acciones en constructoras y petroleras y hoy hacen negocio con los alquileres y la turistización de las grandes ciudades. Son esos ejecutivos que, a la vez que los trabajadores con rentas más bajas no han dejado de ver cómo se depreciaban sus salarios, han incrementado sus retribuciones un 63% en los últimos años. Son esos políticos que tienen un asiento asegurado en los consejos de administración de las compañías del Ibex-35 cuando decidan retirarse de la vida pública y quieran pasar a recoger los frutos del trabajo que previamente han hecho desde los gobiernos.

“Basta de complejos. No creo que por ser rico nadie deba sentirse culpable ni ocultarse. Dejémonos de prejuicios”, decía hace unos años el director de la edición española de la revista Forbes. Pero el caso es que, como se puede demostrar al analizar el caso de los mayores millonarios españoles, la explotación laboral, la corrupción y la evasión fiscal, lejos de ser un cliché, son las prácticas que constituyen el modus operandi habitual del capitalismo español desde sus inicios.

Pedro Ramiro (@pramiro_) y Erika González, del Observatorio de Multinacionales en América Latina (OMAL)Paz con Dignidad.

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4 Oct 2017

Contra la desigualdad obscena: una economía al servicio de las personas y del planeta

En las últimas décadas se ha dado una intensificación del proceso de globalización neoliberal. Las interacciones tanto económicas, sociales, medio-ambientales, como culturales han aumentado en número y en velocidad, y esto ha supuesto que la dependencia entre países haya crecido, haciendo que las fronteras entre los mismos se vuelvan más difusas: lo que ocurre en un país tiene consecuencias en otros territorios y al revés, lo que sucede más allá de sus fronteras también les afecta. Podemos pensar por ejemplo en el recorrido geográfico de la última crisis financiera o el cambio climático.

A su vez, vemos cómo el mantra de esta globalizalización es «crecer para desarrollarse», dando por hecho que el crecimiento económico generará desarrollo y que el aumento de la riqueza se irá filtrando en beneficio de todas la personas. Pero la evidencia demuestra lo contrario.

Los ricos son cada vez más ricos

El neoliberalismo y sus políticas de desregulación y liberalización económica, han contribuido a la expansión de las grandes corporaciones y élites económicas que cada vez tienen más poder y contribuyen a que la desigualdad se incremente a niveles obscenos. Así, los ricos son cada vez más ricos. Tan sólo 8 hombres concentran tanta riqueza como la mitad más pobre de la humanidad y el 10% más rico de la población se queda hasta con el 40% del ingreso mundial total. A su vez, el 10% más pobre obtiene sólo entre el 2 y el 7% del ingreso total.

La reducción de la desigualdad exige un cambio transformador, y esto sólo será factible a través de la transformación del modelo económico actual. Así pues, se hace imprescindible un modelo económico que ponga a las personas y al planeta en el centro y que garantice la redistribución de la riqueza a través de una política fiscal internacional justa, la lucha contra los paraísos fiscales y creando  organismos y mecanismos de control para la gobernanza global.

Es precisamente en este cambio de modelo donde la economía social y solidaria (ESS) puede jugar un papel relevante. Más allá de que la ESS haga referencia a organizaciones y empresas con objetivos sociales y medioambientales explícitos, su importancia radica en que constituye un enfoque transformador del desarrollo que implica patrones de producción, consumo, distribución de los ingresos y los excedentes, y relaciones sociales y laborales diferentes, que da a las personas, sus necesidades, capacidades y trabajo un valor por encima del capital y de su acumulación, y propone un modelo socioeconómico más redistributivo y equitativo.

Economía Social y Solidaria como alternativa

La ESS como movimiento social se construye sobre la relación entre lo local y lo global y su principal reto es tratar de que diferentes experiencias logren contribuir a la transformación social. Así, la ESS, junto con las aportaciones de otros movimientos sociales y económicos críticos, busca construir un modelo social, económico y político alternativo, post-capitalista.

Además, desde la economía social y solidaria se trata de incidir sobre la comunidad internacional para que, frente a la lógica del capital, la mercantilización creciente de las esferas públicas y privadas y la búsqueda del máximo beneficio, se construyan relaciones de producción, distribución, consumo y financiación basadas en la justicia, la cooperación, la reciprocidad y la ayuda mutua, tratando de conseguir una mayor justicia global.

Eba Armendáriz Echániz y Freest Saralegui Harries, de Econosmistas sin Fronteras

 

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7 Sep 2016

Mayoría en desventaja #taxjustice

De niños preguntamos constantemente buscando respuestas sobre lo que no entendemos. Según vamos creciendo dejamos de cuestionarnos un sin fin de “por qués”, y necesitamos salir del entorno conocido para que surja de nuevo un poco de esa curiosidad de niño extraordinariamente preguntón e inquieto.

hombre-gigante-web-foto-postEn España ese gran cambio sobre lo conocido llegó con la crisis. A marchas forzadas, surgió la necesidad de empezar a plantear preguntas sobre temas que, hasta entonces, no habían despertado especial interés. Y  es que el contexto se ha complicado para la gran mayoría.

A pesar del boom mediático del emprendimiento y la innovación, la situación es más que compleja para quien quiera emprender un pequeño negocio como autónomo. También se ha complicado mucho para el sector artístico y cultural, o para la cooperación internacional (recortes del 70% en la partida de ayuda internacional en 2012). Tres paradigmas representativos de un largo listado de ámbitos profesionales que afrontan importantes recortes para superar la crisis. Las buenas oportunidades de empleo parece que pasen a ser oferta casi exclusivas de las grandes empresas del sector privado, o de un limitado numero de plazas del estado.

Preguntémonos por qué

El informe de Oxfam Intermón “Beneficios para quién” analiza en profundidad el papel de las leyes y paraísos fiscales en esta creciente desigualdad. Este documento nos ofrece datos como que “el 86% del total recaudado en 2015 recae sobre las aportaciones de las familias (a través del IRPF y el IVA), mientras las grandes empresas apenas aportan el 4% del total”, o que la economía de los paraísos fiscales crece al doble de velocidad que la economía productiva mundial. Ambas, pistas importantes para darnos cuenta de que hay algún desequilibrio en el sistema fiscal, que deja en desventaja a la mayor parte de la población en favor de la minoría más rica.

Los medios de comunicación, durante el periodo de crisis, nos han dado otras señales sobre lo mismo con titulares como el siguiente: “El patrimonio de las grandes fortunas españolas crece”. Y a pie de calle, la pobreza y desigualdad es lo que aumenta.

¿Cómo no reaccionar ante esto?

Sin embargo, es más común escuchar quejas sobre los inmigrantes, ahora sobre los refugiados. Se escucha decir que no hay recursos para todos, o que nos quitan el trabajo. Y me pregunto, ¿por qué renegamos ante prestar servicios básicos a personas que llegan a nuestro país escapando de terribles circunstancias, como guerras a las que además los paraísos fiscales benefician; y no ponemos el grito en el cielo ante que aquellos que más tienen, puedan seguir ganando más de forma desequilibrada? El desvío de fondos a paraísos fiscales priva a la sociedad de, por ejemplo, más y mejores servicios sociales y sanitarios.

¿Qué nos lleva a excusar estos comportamientos?

Seamos un poco más como los niños. Aunque nuestra inquietud resulte molesta, preguntémonos más “por qué” y “para qué”. Quizás de este modo podamos contribuir a que la agitación que genera la crisis, impulse cambios estructurales positivos.

El próximo 20 de septiembre se inaugura una exposición de arte urbano en espacio CentroCentro Cibeles en la que participo con otros cuatro artistas.  La exposición está organizada por Oxfam Intermón y gira en torno al tema del escaqueo fiscal. Te animo a visitarla http://bit.ly/2bHjxoM

#taxjustice

María Peña Coto – Artista.

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23 Jun 2015

Financiación al desarrollo y agenda post 2015 #FfD3

El próximo mes de julio, los gobiernos del mundo se reunirán en Abdis Abeba para acordar una nueva agenda de financiación para el desarrollo. Será la III Conferencia Internacional que se tenga sobre esta materia, después de las celebradas en Monterrey (2001) y Doha (2008).  Se trata de una Conferencia en la que se intentará llegar a acuerdos que garanticen que habrá los suficientes recursos financieros y medios de apoyo para cumplir con los compromisos de la Agenda de Desarrollo post-2015, que será aprobada en septiembre de 2015.

Este dossier estudia algunos de los aspectos relevantes de la agenda de desarrollo ya que son de interés para un amplio espectro de sectores sociales interesados en la acción de desarrollo y en la promoción de la equidad internacional.

Todo sugiere que se trata de una agenda universal -con compromisos para todos los países cualquiera que sea su nivel de desarrollo- y ambiciosa –tanto por el espectro de temas que aborda como por los objetivos que se propone-. Por ello, para hacer efectiva esa agenda se requerirá de un importante esfuerzo internacional para movilizar los recursos y las capacidades disponibles y promover los cambios de política necesarios para que los nuevos Objetivos de Desarrollo Sostenibles (ODS) se logren alcanzar.

De entre todos los temas que se abordan en el estudio de referencia, se han elegido seis de especial relevancia. El artículo 1 elaborado por José Antonio Alonso, donde se plantean alguna de las bases deseables sobre las que hacer descansar la agenda de financiación; el artículo 2, elaborado por Carlos Garcimartín, explora las posibilidades que brinda la fiscalidad en los países en desarrollo; el artículo 3, discute los avances que deben realizarse en el ámbito de la cooperación fiscal internacional para acabar con la evasión, los flujos ilícitos y la opacidad 5 en materia fiscal; el artículo 4, de Verónica López Sabater, estudia las posibilidades asociadas a la cooperación reembolsable de carácter financiero; el artículo 5, de Jorge García Arias, discute la relevancia de los mecanismos innovadores de financiación, con especial atención a los impuestos de carácter global; y, finalmente, el artículo 6, de Iliana Olivé y Aitor Pérez, se dedica a analizar el papel de la inversión directa en la financiación del desarrollo.

Descarga el documento aquí.

 

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