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Koudiadiene sigue esperando

Los intentos de diálogo de comunidades sengalesas con una empresa con participación española que extrae fosfatos en sus tierras y las consecuencias para sus condiciones de vida.

La población de Koudiadiène y de sus comunidades cercanas, en la región senegalesa de Thiès, convive con la mina de fosfatos colindante, herencia de los tiempos de la colonia francesa, desde hace ya más de 70 años. Las diversas operaciones financieras y cambios de accionariado de la explotación no han modificado significativamente la invisibilidad de las gentes que han cohabitado con el fosfato, el polvo y las distintas empresas que han pasado por la zona.

La alta importancia económica y la dependencia del exterior, hace del fosfato una materia prima estratégica para la Unión Europea[1] y su modelo agroalimentario. Esta importancia estratégica, para esta y otras materias primas, está llevando a grandes empresas multinacionales extranjeras a priorizar el acaparamiento de grandes extensiones de terreno. En este complejo entramado de relaciones e intereses globales se enmarca este caso de la localidad de Koudiadiène y su relación con la empresa de capital español SEPHOS SENEGAL S.A., actual explotadora de la mina.

Desde 2015, la Red África Europa Fe y Justicia (AEFJN) y la Red de Entidades para el Desarrollo Solidario – REDES vienen realizando el acompañamiento a la población de Koudiadiène, recogiendo testimonios y dando a conocer las consecuencias de la explotación para la gente. Se evidencia la falta de empleo, los problemas de salud derivados del polvo omnipresente y la pérdida de superficie cultivable en el entorno cercano al pueblo con las correspondientes dificultades para el desarrollo de la actividad económica tradicional en la zona. [2]

En mayo de 2017 los representantes del pueblo de Koudiadiène, y los responsables de la explotación minera llegaron a un acuerdo, por el que la empresa, a propuesta de sus directivos, se comprometía a una serie de contraprestaciones que pudiesen aliviar la precaria situación de los habitantes de Koudiadiène por el impacto de la mina. Las medidas acordadas respondían a los ámbitos en los que representantes de la población expresaron las demandas de la comunidad: la salud, el empleo, la formación laboral de los jóvenes, la promoción de microcréditos y proyectos productivos y por último, la concertación de un plan integral de medidas ambientales y socioeconómicas de reducción del impacto durante la explotación y de remediación para la zona al final de los trabajos. Se trataba de una batería de medidas que hacían ver la buena intención de la empresa para el desarrollo de sus actividades con la diligencia debida más allá de lo estipulado por la legislación nacional e internacional.[3]

Sin embargo, pasado un año de aquel compromiso los portavoces de la comisión delegada de la población nos trasladan que nada de lo prometido y de la palabra dada por SEPHOS se ha llevado a cabo. Nada.

De acuerdo con las informaciones aportadas por los representantes de la comunidad, las prácticas de la empresa SEPHOS en la explotación minera de Koudiadiène no se diferencian de las de otras empresas extranjeras en Senegal: el inclumplimiento de las medidas previstas en los planes de Impacto ambiental y socioeconómico para paliar los riesgos detectados o la ausencia de un plan de recuperación tras el cierre de la actividad. Se trata condiciones sin las que la explotación no debía haber comenzado pero las autoridades senegalesas dejan hacer. Por otro lado la prometida disminución de actividad de la explotación sobre la que informó la empresa en nuestra visita en 2017, no se está dando. Hecho que se ha aprovechado para la toma de muestras de polvo para su análisis por expertos universitarios involucrados en el acompañamiento a la zona.

Por parte de AEFJN y REDES, hemos manifestado a SEPHOS en repetidas ocasiones nuestro deseo de continuar con el proceso de diálogo en la línea de búsqueda de un ejemplo de buenas prácticas en el desarrollo de una actividad empresarial respetuosa con los Derechos Humanos. Sin embargo, a pesar de las buenas intenciones iniciales, nuestras comunicaciones no están obteniendo respuesta. No obstante, pedimos a la empresa que cumpla sus compromisos y que más allá de la legalidad vigente adopte un sistema de explotación según la diligencia debida que en todo caso garantice los derechos básicos de los legítimos dueños de la tierra.

 

José Luis Gutiérrez – AEFJN

Jaime Palacio Forcat – REDES

[1] Para entender las políticas de la UE sobre las materias primas ver https://ec.europa.eu/growth/sectors/raw-materials/policy-strategy_en

[2] Para conocer en detalle la evolución de ese caso se puede acceder al informe realizado en 2015 por AEFJN y a distintos artículos que describen con una cronología detallada todas las fases de este caso. O bien estos otros:

https://www.redes-ongd.org/index.php/informate/noticias/986-historia-de-samuel-entorno-la-maldicion-de-los-recursos-naturales-en-africa-25-de-mayo-dia-de-africa

http://www.africacuestiondevida.org.es/las-multinacionales-que-extraen-fosfatos-en-senegal-no-cumplen-la-legalidad/

https://www.youtube.com/watch?v=SHtVg92sAg8

[3] Código minero de Senegal y recomendaciones de la FAO

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Coincidencias…

El mes de Marzo une el Día Mundial del Clima con el asesinato de Oscar Romero y Berta Cáceres.

Los caprichos del calendario vienen de hacer coincidir el Día Mundial del Clima con el aniversario de la muerte de Oscar Romero y Berta Cáceres. Igualmente reciente es la noticia de la autorización por el Papa Francisco para la próxima canonización de quien, para su gente, ya era “San Romero de América” hace 38 años, cumpliendo sus propias palabras: “si me matan, resucitaré en el pueblo salvadoreño”.

Romero, en su nombramiento como Doctor Honoris Causa por la Universidad de Georgetown por su lucha en favor de los Derechos Humanos, denunciaba la deshumanización imperante en nuestro mundo globalizado y defendía la urgencia de una nueva humanización basada en los “valores superiores” tales como el amor, la amistad, la razón y la contemplación. En su libro “San Romero de Los Derechos Humanos”, Luis Aranguren, contrapone estos valores superiores a los valores instrumentales que “prometen falsas salvaciones en la sociedad del mercado y en la era de la técnica y la tecnología”. Junto con esta absolutización de los valores instrumentales, hoy, la deshumanización de la que hablaba Romero, se manifiesta de manera evidente en la injusticia cronificada en las permanentes violaciones sistemáticas de los Derechos Humanos y en el colapso medioambiental que vive nuestro planeta con la acción del hombre como causa principal.

En esta misma línea reza el enunciado “superarás el paradigma tecnocrático” correspondiente al décimo principio de su Decálogo Verde de la campaña “Si Cuidas el Planeta, Combates la pobreza” de la alianza Enlázate por la Justicia (Cáritas, CEDIS, CONFER, Manos Unidas, Justicia y Paz y REDES). Con él se propone ir más allá de las respuestas inmediatas y cantos de sirena de la curandería propia de nuestra civilización (primacía del mercado, tecnología y desarrollismo) para apostar por un cambio profundo de los modelos de producción y consumo y en las estructuras y los estilos de vida que lo sustentan.

Lamentablemente, no sólo en el calendario se dan estas coincidencias en la conmemoración del Día Mundial del Clima y aniversarios tan sensibles. También la realidad misma muestra al tiempo tres caras de la deshumanización reinante en esta época que Ernesto Sábato calificaba como de “humanismo en quiebra” y que aúna, como decíamos, la falta de sentido profundo de la existencia, el destrozo de La Casa Común y los atentados sistematizados contra los Derechos Humanos y quienes los defienden. Defensores que, al igual que Oscar Romero, Berta Cáceres o los 312 activistas de los Derechos Humanos asesinados en 2017, viven hoy en el corazón y la conciencia de su pueblo…

Jaime Palacio Forcat, REDES es miembro de Enlázate por la Justicia

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Desde el 15M hasta Lavapies

La muerte de Mame Mbaye, el mantero de Madrid, ha sido motivo de polémica. Por la causa de la muerte y por la disputa política de quien dijo primero que. Lo único irrefutable es que ha muerto. La autopsia dice que de un infarto. Médicamente es prácticamente imposible demostrar que un infarto es debido a lo que ha sucedido minutos u horas antes de producirse. Y por lo tanto no podemos afirmar una asociación causa-efecto. Aunque sabemos que las situaciones de estrés son situaciones que estadísticamente preceden a los infartos.

No nos podemos imaginar lo que es vivir continuamente con el miedo de ser detenido, encerrado en un CIE y / o devuelto a tu país sin demasiados cumplidos después del periplo y de las incontables veces que se jugaron la vida para llegar hasta aquí. Descanse en paz Mame, sus ilusiones, sus sueños y sus esperanzas.

Pero este hecho, actúa de cortina de humo sobre un problema de fondo, para mí muy preocupante. El problema no es demostrar la “causa-efecto”, ni saber quién fue el primero en relacionar los dos hechos, ni conocer al detalle lo que sucedió, porque esto ya hemos visto que nos lo podrán terminar disfrazando y vendiendo como quieran.

El problema es que de un tiempo a esta parte hemos visto muchos episodios donde la policía practica una violencia absolutamente desproporcionada, gratuita y lo que es peor dirigida a ciudadanos inocentes y no-violentos. La policía en Murcia, en Cataluña, en Sol, en Lavapies, al 15M, etc. ha dejado de ser el servicio público que da seguridad y protege a los ciudadanos por ser una amenaza contra los ciudadanos y sus derechos. Y ese es el problema. Este es el verdadero y grave problema.

En el vídeo veréis una de las cargas de la policía que se encuentra en Arona Diakhate que está quieto sin ninguna actitud agresiva ni peligrosa y recibe una descarga de golpes (alguno claramente ilegal) hasta hacerle perder la conciencia sin que él haga ningún intento de repeler la agresión. Sinceramente impresiona.

No sé qué genera esta praxis. No sé si estos comportamientos son consecuencia de las órdenes de los superiores, de la sensación de impunidad, de la misma formación o de selección de personal que tienen los cuerpos de policías. O si lo es la “ley de seguridad ciudadana” (conocida como ley mordaza) por la que se protestaba este pasado fin de semana.

Sólo sé que no hay ciudadano de bien que pueda defender una actuación así. Tanto es así, que hemos visto varias veces que los gobiernos optan por negarlas (a pesar de que todo el mundo haya visto las imágenes), vestirlas de eufemismos o directamente invertir el sentido de la violencia, aunque no sea cierto ni haya ninguna imagen que lo acredite.

No podemos generalizar este comportamiento a toda la policía. Todos conocemos actuaciones muy positivas de la policía. Positivas e incluso ejemplares y heroicas a veces. Y eso es lo que me preocupa más. ¿Porque en estos cuerpos hay un silencio cómplice de la mayoría hacia estas actitudes y actuaciones que dañan la imagen de todo el cuerpo? ¿O por qué se silencian las quejas internas y quién lo hace? ¿Qué interés hay en que los ciudadanos sigamos perdiendo la confianza en los servicios públicos que pagamos entre todos?

No lo sé. Sólo sé que esto genera una pérdida de confianza en la ciudadanía y que actúa como una carcoma a los cim

ientos de la sociedad. El resultado es demoledor para la construcción de una sociedad equilibrada y justa. Para la convivencia diaria. Por la paz social.

Me gustaría mucho escuchar a los sindicatos policiales denunciando a los compañeros que están aprovechando su impunidad para hacer este mal. Mal contra los ciudadanos que lo único que hacen es quejarse o expresar ideas diferentes, y contra todo el resto de la ciudadanía, a los ojos de la cual, pierden toda su credibilidad y legitimidad.

Cuando la fuerza del corporativismo es superior a la de los valores, las instituciones están enfermas de un cáncer que acabará con ellas. Y de paso con la sociedad.

Por favor, miembros de la policía, generen los mecanismos y poner en marcha los procedimientos y la transparencia para que los ciudadanos no acabamos viéndoles como una amenaza, en lugar de como un servicio.

 

Francesc Mateu i HostaDirector d’Oxfam Intermón a Catalunya

Información relacionada aparecida en los medios:

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Mañana habrá corte de agua. Aviso de la comunidad.

“Qué incordio. Justo mañana que tengo tanto que hacer. Y justo a las horas que más agua uso. A llenar cubos, qué fastidio, de verdad. Se pierde más tiempo que yo qué sé… en fin”

Y eso que tenemos agua para llenar todos los cubos que queramos antes del corte. Y eso que nos pasa de ciento a viento. Y eso que al día siguiente ya tenemos nuestros siete u ocho puntos de agua potable disponibles de nuevo (¿alguna vez te has parado a contar cuántos puntos de agua tienes en tu casa?)

El próximo 22 de marzo es el Día Mundial del Agua y esta semana se nos clavaban los ojos en este titular: “Más de la mitad de las ciudades del mundo se quedarán sin agua en 30 años”. Tremendo. Según un estudio de la universidad alemana de Kassel, esta escasez de agua afectará a 500 millones de habitantes de grandes ciudades, sobre todo del sudeste asiático y de Norteamérica. En los últimos 60 años, hemos cuadriplicado nuestra demanda de agua al planeta debido a la creciente urbanización, al aumento de higiene, a nuestros sistemas de riego… Y parece ser que dentro de 30 años le pediremos aún un 80% más. A cambio le vamos a pagar con un estupendo calentamiento global. Toma trato.

Sin embargo, no hace falta irse tan lejos en el tiempo: hoy en Ciudad del Cabo, debido a la sequía que sufre África austral desde 2015, se están quedando sin agua y las autoridades municipales ya han limitado el consumo de agua a 50 litros por habitante al día. La ducha está limitada a 90 segundos (¿alguna vez te has parado a contar cuántos segundos (¡!) duran tus duchas?)

En medicusmundi sabemos que el agua es uno de los determinantes de la salud más cruciales: sin agua de calidad, animales, personas y cultivos mueren en pocas horas/días, y por eso, parte de nuestra tarea también está en intentar mejorar situaciones difíciles creadas por problemas con el agua.

Por ejemplo, en Nemba, Rwanda, donde desarrollamos uno de nuestros proyectos podemos encontrar, según la zona y la época del año:  

…sequía, con la consiguiente pérdida de cosechas y desnutrición.

…inundaciones que matan a personas y animales… destruyen viviendas, cosechas, infraestructuras como puentes, carreteras, canalizaciones y tomas de agua.

…agua contaminada y contaminante de alimentos que al ser ingerida provoca enfermedades como la diarrea, que cada año mata a 842.000 personas.

…agua lejana: en la zona de Nemba, las familias tienen que recorrer varios kilómetros diarios entre colinas para llegar a las pocas fuentes de agua potable.

… agua cara: en Rwanda, y en la zona Nemba, donde el nivel de pobreza es tan alto, además de cargar con el agua, hay que pagarla.

Las ONG, con el apoyo de la ciudadanía, contribuimos cada día a mejorar esta situación, por ejemplo, apoyando la construcción de cisternas para recoger agua de lluvia y dejando a punto tomas de agua en edificios públicos, como pueden ser los centros de salud. También fomentamos iniciativas que buscan la mejora de la higiene de las familias, evitando así enfermedades fácilmente prevenibles.

También actuamos cuando ocurre una catástrofe, como las inundaciones, rehabilitando infraestructuras básicas, como puentes y canalizaciones y ofreciendo nuestra ayuda a las familias afectadas, que además de sufrir los destrozos en su hogar, en sus tierras, ven peligrar su manera de ganarse la vida.

Y aquí encontrarás, por este Día Mundial del Aguia, iniciativas reales y concretas, caminos abiertos que hoy ya se están transitando hacia un uso responsable de este bien inmenso que nutre nuestra tierra.

http://worldwaterday.org/

Nerea Araujo Barón, medicusmundi Navarra-Aragón-Madrid

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Gracias por sumaros a la lucha contra la #DesigualdadObscena

En octubre de 2017 lanzamos una campaña de denuncia de la desigualdad obscena  para incidir en los Presupuestos Generales del Estado de 2018. Queremos que se tomen las medidas necesarias para evitar que las personas más vulnerables sigan sufriendo los efectos de una desigualdad creciente.

El pasado 31 de enero entregamos las firmas recogidas online y offline al Ministro Montoro. Un total de 15.000 firmas y la adhesión de las siguientes organizaciones: Acción Social Protestante, ATTAC España, Comisión Islámica de España, Comisiones Obreras, Confederación (de ámbito estatal) de Consumidores y Usuarios (CECU), Confederación Española de Asociaciones de Padres de Alumnos (CEAPA), Confederación Intersindical, CONFER, Consejo de la Juventud de España, Coordinadora de ONGD-España, Federación de Asociaciones de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos-España , Federación de Asociaciones para Defensa de la Sanidad Pública, Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid, Iglesia Evangélica Española, Inspiraction, Justicia y Paz Estatal, Justicia y Paz Madrid, Plataforma Banca Pública, Plataforma de Infancia, Plataforma por el 0,7, Unión General de Trabajadores (UGT),  Unión Sindical Obrera (USO), VOCES.

Con esto ponemos el broche final a esta campaña, pero desafortunadamente tenemos que seguir denunciando y actuando. Por ello te invitamos a que continúes apoyando esta causa. Aquí hay unas cuantas ideas de cómo puedes hacerlo: http://www.pobrezacero.org/que-puedes-hacer-tu/

Queremos agradecerte por tu esfuerzo en la difusión y en la participación, de forma directa o indirecta, en esta campaña. ¡Muchas gracias! ¡Sin ti, nada sería posible!

Por último, queremos aprovechar esta ocasión para dar especialmente las gracias a una serie de personas que desde el principio se han volcado con su ilusión y compromiso. ¡Gracias, Wei-Hui Cui, Lucía Hidalgo, Andrea Ipinze, Óscar Martínez, Clarilou, Gorka Otxoa, Iván Sánchez, Andrés R. Amayuelas, Juan Carlos Gil Ruperez, Aga Bonk, Curro Serrano, Maite Puertes, Helena Capera, Gema Filgueira, Fran Vega, Isabel Araqui, José Manzanares, Clara Maeztu, Irene Molero, Natalia Rodríguez, Valentín García, Irene Fuertes e Isabel López!

Continuaremos la conversación en redes sociales. Súmate y sigue el hashtag #desigualdadobscena.

 

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