10 Dic 2018

No es labor para mujeres: defender los derechos humanos en tierra de hombres

AnaGómez Pérez-Nievas, periodista en Amnistía Internacional España

Hace70 años la activista Hansa Mehta logró que en la DeclaraciónUniversal de Derechos Humanos se hablara de la protección de “los seres humanos”, no solo del “hombre”. Tras un año marcado por la resistencia de las mujeres analizamos la importancia de esa particular lucha de Mehta: siete décadas después, la mitad de la población sufre violencia y discriminación por su condición de género. Y son las activistas o defensoras de derechos humanos las que se siguen llevando la peor parte: no solo son hostigadas por su lucha contra el racismo, la represión y las desigualdades,sino, además, por ser mujeres, un factor de riesgo que no sufren los hombres.

“Intentaron intimidarnos y no lo lograron. Sigo de pie”, explica Nonhle Mbuthuma, sudafricana que lidera la lucha de su comunidad contra una empresa minera que quiere extraer titanio en sus tierras ancestrales. Persecución, amenazas, yhasta un intento de homicidio le ha costado esta batalla, pero nada le para porque a pesar de todo sabe que es mucho lo que está en juego: unas 5.000 personas podrían ser desalojadas a la fuerza si se permite a la empresa iniciar operaciones mineras en el terreno.

Defender los derechos humanos en cualquier parte del mundo tiene doble riesgo si eresmujer. Determinadas violaciones de derechos humanos,como la agresión sexual o violación, los ataques a menores o la violencia dentro del ámbito doméstico se infligen de manera específica contra las mujeres. En países donde la desigualdad de género es más visible, las defensoras de derechos humanos también pueden ser sometidas aotras violaciones tales como las restricciones a la libertad de movimiento, o la negación de determinados derechos como la libertad de reunión o participación política.

Silenciar voces

Conocida por el sobrenombre que ella misma escogió, Madre Seta, MeNam es una bloggera en Vietnam que, por criticar la corrupción política fue condenada por las autoridades vietnamitas a una década de prisión. Tras pasar dos años encarcelada fue finalmente liberada con la condición de que saliera deVietnam para ir a Estados Unidos.

También las leyes y prácticas discriminatorias, que a menudohacen uso de ideas sexistas para restringir derechos de las mujeres, determinan la manera en que las mujeres pueden participar en su activismo. No solo de las mujeres, sino que otras personas, como el colectivo LGBTI, puede sufrireste tipo de violencia basada en el género o en la forma de que una persona tiene de percibirlo.

Amnesty International/Sergio Ortiz

Lo sabe bien Vitalina Koval, activista por los derechos LGBTI en Ucrania que ha sufrido violentas agresiones de grupos contrarios a los derechos humanos sólo por alzar la voz contra el odio y la discriminación. En una manifestación pacífica celebrada con motivo del Día Internacional de la Mujer, un grupo profirió insultos y le lanzó pintura roja que le causó quemaduras químicas en los ojos. Pero se niega a rendirse: “Me han agredido muchas veces, pero ya no tengo miedo porque creo que es el miedo lo que lleva al fracaso”.

Estas y otras historias ilustran por qué hablamos de género cuando queremos decir peligro, muerte, ataque, amenaza. De hecho, las técnicas de difamación eintimidación fueron generalmente más utilizadas contra las defensoras que contra sus homólogos masculinos y, a menudo, contienen una dimensión de género: el 23%de los llamados urgentes emitidos por Front Line Defenders en 2017 estuvieron relacionados con amenazas o intimidación a las defensoras por su trabajo, en comparación con el 10% de sus contrapartes masculinos. En algunos casos se trataba de amenazas de violencia sexual, como el caso de Siti Kasim, defensora de derechos humanos y abogada de Malasia, que recibió amenazas online de violación, muerte y agresión con ácido a raíz de unos comentarios que hizo endefensa de los derechos LGBTI.

En determinados contextos está claro que hay que ser muy valiente para protestar. La activista Antena Daemi se manifestó contra las leyes de pena de muerte del país en las redes sociales, así contra otras violaciones de derechos humanos cometidas por Irán, y fue encarcelada. Está cumpliendo una sentencia de siete años de prisión, después de ser recluida en régimen de aislamiento durante dosmeses. A pesar de eso, su sentencia más firme es otra: «Defenderé los derechos de mis hermanas hasta mi último aliento», le dijo a Amnistía Internacional.

La campañaValiente de Amnistía Internacional tiene por objetivo detener la ola de ataques y acompañar a quienes alzan la voz contra las injusticias, también a todas esas mujeres que a menudo se enfrentan a mayores peligros quesus compañeros. Porque en el 70 aniversario de una declaración sin precedentes, que asentó las bases para que todas las personas sean libres e iguales, no podemos consentir que tengamos tantas historias que se parecen demasiado a las de Nonhle, Me Nam, Vitalina o Antena.

Please follow and like us:

28 Nov 2018

Mujeres que defienden los derechos, el planeta y la vida

Artículo escrito por Mercedes Ruiz-Giménez Aguilar (@Merche_RG ), con motivo del Día Internacional delas Mujeres Defensoras– 29 de noviembre 2018

Mujeres. Miles de defensoras y activistas, articuladas en diferentes plataformas; indígenas, negras, mestizas, campesinas y urbanas, adultas y jóvenes, diversas en todos los sentidos, activistas de América Latina y el Caribe, de África y Asia, de Europa nos unimos en esta fecha para hacer presentes las violencias, muchas veces invisibilizadas, del modelo de desarrollo del capitalismo extractivo y de los fundamentalismos que están matando nuestra dignidad, nuestras vidas y nuestros derechos.

El Día internacional de Mujeres Defensoras nace durante la Primera Consulta Internacional de Mujeres Defensoras que se realizó en Colombo (Sri Lanka), en 2005. La primera resolución adoptada por la Asamblea General de la ONU sobre Defensoras de Derechos Humanos fue aprobada el 18 de diciembre de 2013. Este es un día dedicado al reconocimiento de las mujeres que, a título individual o colectivo, trabajan por hacer realidad sus derechos y/o defienden el derecho a una vida digna para todas las personas. Mujeres que denuncian las múltiples violencias a las que están sometidas en zonas rurales o semi urbanas, en procesos migratorios y/o de refugio, las que denuncian la devastación medioambiental por proyectos extractivos y empresas trasnacionales, las que trabajan por los derechos a una salud sexual y reproductiva, a las que son estigmatizadas por su etnia, discapacidad, o identidad  sexual…

Mujeres con nombres y apellidos, familias y vidas

Recordamos en este día a tantas defensoras anónimas que en todo el planeta con alto riesgo defienden sus derechos y sus libertades. A unas les ha costado la vida, otras siguen luchando en situaciones muy críticas sufriendo ataques permanentes: Bertha Cáceres (Honduras),  Máxima Acuña (Perú), Lolita Chavez (Guatemala), Marielle Franco (Brasil), Silvia Andrea Berrocal (Colombia), Aminatou Haidar (Sahara Occidental), Gloria Capitan (Filipinas), Nicolasa Quintremán (Chile), Amal Fathy (Egipto), Helena Maleno (España) y muchas  otras que siguen alzando sus voces para pedir justicia en contextos racistas, patriarcales, neoliberales, extractivistas y de estigmatización que violan derechos humanos de las mujeres, de sus comunidades y de la vida del planeta.

Las violencias específicas que experimentan las defensoras de los derechos humanos, así como el impacto que tienen estas agresiones en sus vidas y activismo, son cada vez más evidentes. Va en aumento el número de mujeres que son agredidas por la  defensa de la tierra y  sus recursos, seguidas por las que trabajan por el derecho de las mujeres a una vida libre de violencias, particularmente en contra del feminicidio/femicidio, el derecho a la participación política y las que trabajan por los derechos sexuales y reproductivos, incluido el derecho a la diversidad sexual y a la interrupción legal del embarazo.

Cuidado mutuo frente a las violencias 

En palabras de las propias defensoras, “El autoritarismo y el cierre de espacios democráticos, lejos de revertir, se expande en la mayoría de nuestros países, usando la violencia y la discriminación contra las mujeres como mecanismo de control social. Las mujeres nos encontramos en una posición de extrema vulnerabilidad en la que nuestros cuerpos y vidas son objeto de todo tipo de violencias: el cada vez más agravado fenómeno de la feminización de la pobreza, el despojo de las tierras, el espolio de bienes naturales o comunitarios como el agua o la semillas, la explotación laboral, la trata con fines de explotación sexual, las agresiones físicas, la desigualdad, la imposición de roles y mandatos de género, la penalización del aborto y del derecho a decidir sobre nuestros cuerpos y sexualidades, la violación, los crímenes de odio o los femicidios, entre tantas otras. Por ello, al menos en 37% de las agresiones registradas contra las defensoras se ha identificado algún componente de género, es decir, elementos de la agresión que se orientan de manera directa yexplícita al hecho de que la agredida sea mujer.” (Pronunciamiento en el Día Internacional de las Defensoras de Derechos humanos 2017, de la Iniciativa Mesoamericana de Mujeres Defensoras de Derechos Humanos)

El objetivo de esta jornada internacional de Mujeres Defensoras es apoyar las estrategias de protección integral feminista que se están impulsando desde las propiasdefensoras y sus organizaciones. Iniciativas basadas en la autoprotección colectiva y el autocuidado, esenciales para hacer frente a las violencias. Fortalecer alianzas con estas iniciativas, alimentar complicidades y tejer redes desde lo local hacia lo global es fundamental para hacer realidad que #JuntasConstruimos y que #DefensorasNuncaSolas.

Reconocemos y valoramos la importante participación de las defensoras en la lucha por los derechos humanos universales. Instamos a la comunidad internacional y a los gobiernos para que pongan fin a tanta impunidad y se implementen políticas públicas que garanticen el ejercicio de un derecho tan importante como es defender nuestros derechos.

Please follow and like us:

26 Abr 2018

Los 63 muertos de todos y todas

Cada golpe perpetrado por las fuerzas del Estado nicaragüense es un golpe a los Derechos Humanos del mundo entero.

Estamos siendo testigos y víctimas de una brutal oleada de violencia institucional, desde Venezuela, donde se vive una de las peores crisis de Derechos Humanos de su historia, hasta las detenciones arbitrarias en México, pasando por la pérdida de democracia y el aumento de los homicidios ilegítimos en Brasil y las represiones violentas de Honduras… Por no hablar del Estado español con represiones continuas a la libertad de expresión a través de la Ley Mordaza.

Las bases de la democracia internacional se tambalean cuando las principales violaciones de derechos humanos y cívicos se perpetran desde las fuerzas del Estado. Por eso hoy se hace imprescindible la condena de la comunidad internacional ante lo que está ocurriendo en Nicaragua.

Desde el 18 de abril Estado reprime de forma desproporcionada y violenta la voz de la ciudadanía. Se habla hoy de hasta 63 muertos según la Comisión Permanente de los Derechos Humanos (CPDH). Muchos de ellos estudiantes menores de 24 años. Algunos jóvenes han sido encarcelados y liberados sin ningún proceso legal, de otros aún no se sabe.

No es la primera vez. El año pasado la represión contra las movilizaciones indígenas y de campesinos contra la construcción del Gran Canal Interoceánico dejaron más muestras de la falta de respeto a la libertad de movilización y expresión social por parte del Estado. Al igual que durante las elecciones municipales de noviembre de 2017 que se cobraron seis muertos y decenas de heridos por balas de gomas y balines utilizadas por la Policía Nacional. Tampoco es nuevo. Desde hace ya demasiados años, la Nicaragua libre a la que cantaba Carlos Mejía ha desaparecido. La falta de separación e independencia de los poderes han convertido al Gobierno de Nicaragua en un Estado autoritario y dictatorial basado en el debilitamiento de las instituciones públicas y la obstaculización de la participación ciudadana.

“Hasta hoy, todo es triste y condenable: decenas de muertos, ojos perdidos de estudiantes; incontables heridos, presos y secuestrados; golpizas de adultos mayores; golpes, robos de cámaras a periodistas y de celulares a manifestantes; disparos, piedras y destrucción de recintos universitarios; bombas lacrimógenas afectando a estudiantes, transeúntes y vecinos; turbas orteguistas tomándose lugares públicos para coartar el derecho a manifestarse; varios canales de televisión censurados, y el Canal 63 (100% Noticias) clausurado hasta hoy; saqueos de comercios”. Cuenta nuestro compañero Onofre Guevara en la Revista Confidencial de Nicaragua.

Cada uno de esos muertos, es un muerto de todos y todas. Mueren defendiendo nuestra libertad de expresión, pilar de nuestras democracias.

Pero la historia se presenta de nuevo como esa esa “paradoja andante” de Galeano en la que cuanta más represión recibe el pueblo latinoamericano más se mueve. América Latina sufre un proceso de transformación política y de deterioro de los Derechos Humanos que no puede pasar desapercibido pero también está siendo testigo de las más grandes movilizaciones. Desde las que se han vivido diariamente en Brasil tras el golpe de estado de Temer hasta las movilizaciones internacionales contra el machismo y el patriarcado encabezadas por la campaña Ni una Menos.

Las movilizaciones de hoy en Nicaragua son el resultado de 10 años de decadencia democrática, de decadencia de Derechos y libertades. Una decadencia que tanto por lenta como por teñida de mensajes revolucionarios parecía no estar dejando huella. “Estamos ante un fenómeno político sorpresivo para el gobierno y para muchos nicaragüenses. Para el gobierno, porque confió en su propaganda y en una popularidad de los Ortega-Murillo en encuestas pagadas por ellos mismos; para el resto de los ciudadanos adultos, porque en su mayoría creía que la pasividad de su generación ante los abusos del poder, era compartida por la juventud. Todos nos equivocamos, por no pensar en que no hay proceso de lucha estancado, sino en aparente receso” dice Onofre Guevara en el artículo recién mencionado. Hoy el pueblo nicaragüense es de nuevo “un pueblo sencillo que unido es un volcán” y la comunidad internacional tiene la obligación de condenar la represión del Estado, exigir castigo para aquellos que han ordenado disparar contra los estudiantes y clamar por la vuelta a una Nicaragua libre y democrática.

Cristina Porras, Responsable de comunicación de InspirAction   

 

Please follow and like us:

18 Jul 2017

No disparen al pianista

Eso es lo que parecía querer hacer el ministro del Interior cuando hace dos semanas dijo que “hay que concienciar a las ONG de que se está para ayudar y no se está para favorecer o potenciar la inmigración irregular”, acusando a las ONG que salvan vidas en el Mediterráneo de fomentar la inmigración irregular.

El respeto de la dignidad humana, la libertad, la democracia, la igualdad, el Estado de derecho y el respeto de los derechos humanos forma parte de los valores de la Unión Europea, aunque parece que sólo sobre el papel, como se está demostrando con esta crisis de refugio en la que está siendo incapaz de establecer vías seguras para las personas que tienen que huir de sus hogares no arriesguen sus vidas ni sean víctimas de las mafias.

Cada 18 de julio, Naciones Unidas celebra el Día Internacional de Nelson Mandela, un ejemplo de lucha por la justicia, la paz, la libertad y la democracia. Un día que se celebra para recordarnos que cada persona tiene la capacidad y la responsabilidad de forjar un mundo mejor.

En eso estamos miles de personas y de organizaciones en todo el mundo. Aunque las cifras todavía son espeluznantes: En 2016 hubo en el mundo 33 conflictos armados, 87 tensiones y graves desigualdades de género. En el plano positivo, 38 procesos de paz estuvieron en marcha en el mundo durante el año pasado.

Hace unos días volvíamos a mirar con incertidumbre a República Democrática del Congo (RDC) al recibir la noticia de que el gobierno pretende retrasar de nuevo unas elecciones generales que son consideradas como un paso fundamental para que se pueda producir “la primera transición democrática de la RDC”. En respuesta, la oposición está convocando marchas pacíficas para instar al presidente Kabila a dejar su cargo antes de diciembre.

Incertidumbre en un país que parece condenado a la guerra, cuyas consecuencias sufre, como no, la población: 922.000 personas se vieron obligadas a huir de sus hogares en 2016. El mayor número de desplazados internos debido a conflictos en el mundo.

“Que cada vez se den más víctimas civiles en los conflictos, no es un error es un objetivo”, nos decía hace unos meses Carlos Martín Beristain en unas jornadas que organizamos en Burlada. Y es que en los conflictos violentos actuales el control del tejido social se ha convertido en un objetivo militar y la mejor manera de controlar este tejido es controlar la vida de las mujeres.

Como no podía ser de otra manera, en medicusmundi NAM siempre estamos del lado de las víctimas, la población más vulnerable, intentando conseguir mayor justicia social mediante nuestra defensa del derecho a la salud. Esta tarea resulta cada vez más complicada en países como la RDC, donde la inestabilidad afecta a nuestras intervenciones, como comentaba con voz triste nuestro coordinador en RDC. Pero ahí seguimos, intentándolo.

Mandela decía que “la paz no es simplemente la ausencia de conflicto; la paz es la creación de un entorno en el que todos podamos prosperar, independientemente de raza, color, credo, religión, sexo, clase, casta o cualquier otra característica social que nos distinga”.

Violencia, por tanto, no es solo empuñar un arma. Hay muchas formas de violencia, entre ellas la pobreza y la desigualdad social. En eso, lamentablemente, somos campeones en España: hace poco hemos sabido que nuestro país es el cuarto por la cola dentro de Europa en el Índice de Justicia Social, uno de los indicadores que ha elegido Naciones Unidas para evaluar el ODS 10, el que se refiere a la reducción de las desigualdades.

Un día para recordar, pero también para hacer, para recordarnos que la desigualdad es efecto de nuestras acciones y que por eso precisamente podemos darle vuelta y empezar a construir un mundo mejor donde nadie se quede atrás. Es nuestra responsabilidad.

¡Gracias Madiba!

Por Fran Vega, medicusmundi

Please follow and like us:

10 Jul 2017

Solidaridad y concordia

El pasado día 21 de junio se dio a conocer el fallo del Premio Princesa de Asturias a la Concordia y, para sorpresa e indignación de muchos, recayó en la Unión Europea. Una vez conocida la noticia, en las redes sociales, no sólo de nuestro entorno, sino a nivel nacional, hubo una reacción casi unánime de todos los grupos, asociaciones, ONGD y personas particulares manifestando un gran malestar  por la decisión del Jurado. Tan siquiera imaginar que tampoco en estos campos existe la claridad y la trasparencia y que puede haber  intereses de cualquier tipo menos los auténticos, realmente da escalofrío. No puede ser que caigamos tan bajos, que devaluemos tanto la convivencia y la concordia y que en aras de “bienes mayores” sacrifiquemos los valores, que imagino, movieron a la creación de estos premios.

La etimología latina de concordia (con, junto; cor cordis, corazón) un mismo corazón o con un mismo corazón y su significado más conocido como conformidad, acuerdo, convenio,  invitan al trabajo conjunto, a una convivencia agradable, a la búsqueda del bien común con unos mismos objetivos, acordados, conveniados que buscan el bienestar de la mayoría, una sociedad menos injusta, un planeta más habitable, una apuesta por los empobrecidos y menos favorecidos y a favor de los sectores más  vulnerables.

¿Qué tipo de sociedad es la que, en las últimas décadas, nos ha ofrecido la Unión Europea? ¿Qué tipo de sociedad puede ser aquella que llena de “bienestar” y placeres de todo tipo a  unos pocos a costa del malestar, del sufrimiento, de la carencia de casi todo de las inmensas mayorías? Las políticas austericidas de la Gran Estafa (la mal llamada crisis) han causado y continúan causando daños irreparables, en muchos casos, a grandes sectores de la población en la educación, en la salud, en la justicia, en la devaluación de los Derechos, de la política y la democracia. Y esto dentro de las fronteras del mundo occidental cristiano. Si miramos fuera de nuestras fronteras -bunquerizadas-, hasta el Papa Francisco ha calificado las políticas de la UE como de “vergüenza”. ¡Cuánto sufrimiento! ¡Cuántos millones de seres humanos, tratados peor que  animales, han sido abandonados y desposeídos de sus Derechos! No se ha construido la Europa de los ciudadanos. Nos dirán que Europa ha hecho otras muchas cosas en beneficio de la comunidad: paz, seguridad, bienestar y eso será verdad para pequeñas élites y sus palmeros, pero es mentira para la mayoría de los ciudadanos, esa Europa no sólo no nos representa, sino que, incluso en ocasiones, va en contra de los valores de la misma sociedad europea.

Pues bien, con estas credenciales, mínimamente esbozadas, ha sido suficiente para que el preclaro y prestigioso jurado  le haya otorgado el Premio Princesa de Asturias a la Concordia 2017 a la Unión Europea. Sinceramente, creo que es fácil entender el porqué del malestar y la indignación de amplios sectores de la población mundial. ¡Qué descrédito para el Premio! ¡Y qué descrédito para una Institución tan prestigiosa”. Seguro que quien pierde -si es que se puede perder más- es la llamada “Marca España”, la “Marca Europa” hace varios años que se perdió.

Además de la UE había otras 27 candidaturas, entre ellas, ACOES, propuesta por el Embajador de España en Honduras. SOLMAN tiene la suerte de venir trabajando con esta ONGD hondureña prácticamente desde sus inicios, más de veinte años. Su lema es “Colaboración y Esfuerzo”, centrada fundamentalmente en la educación, tanto reglada como informal, pero, de una manera muy remarcada, con la población más desfavorecida y vulnerable de las zonas más empobrecidas y expuestas a la “intemperie”. Toda persona que recibe una ayuda, debe ayudar a otros. Actualmente tiene escolarizados a unos 10.000 alumnos y, en total, reciben apoyo alimentario unas 50.000 personas.

Y lo mismo que ACOES las otras candidatas al prestigioso Premio desarrollan actividades dignas de reconocimiento y merecedoras del mencionado galardón. Por supuesto que sólo una puede ser la elegida, pero qué pena que no haya sido con criterios de objetividad. Desde la humildad de nuestra ONGD pedimos a la organización del Principado que esté más atenta a las realidades del mundo y a tantas personas e instituciones no politizadas y sin intereses que no respondan realmente a los valores de humanidad, solidaridad, empatía y Concordia. Esa es la Europa y el mundo que queremos los ciudadanos.

Lucio García, Presidente de Solman

Please follow and like us: