La fórmula es clara: 90.000 millones de euros podrían
recaudarse si se lucha eficazmente contra la elusión fiscal, los
paraísos fiscales, la evasión de impuestos, etc., y esto es lo
que la Alianza ha intentado explicar en el Congreso con la entrega de un
"mapa del tesoro" que indica dónde está el dinero necesario para la
reducción del déficit y la garantía de derechos sociales como la
sanidad, la educación o la cooperación al desarrollo.
La
Alianza Española contra la Pobreza representa a más de 5 millones de
personas y considera que no se está haciendo el esfuerzo que la
situación requiere. Según Jorge Serrano, Coordinador del área de Estudios y RRII de Entreculturas y miembro de la Coordinadora de ONGD, "si
los Presupuestos Generales 2012 se aprueban con los recortes anunciados
tendrán unas consecuencias nefastas y dramáticas para millones de
personas, en nuestro país y en todo el mundo".
Por su
parte, el Consejo General del Trabajo Social (CGTS) advierte de que
estos recortes dispararán el número de personas en riesgo de exclusión.
"La demanda de ayudas en los servicios municipales ya ha aumentado hasta
un 250% en algunos casos", destaca la presidenta del CGTS, Ana Lima.
Gabriela Jorquera, de EAPN-Madrid, afirmó que "más
de 12 millones y medio de personas en España están en riesgo de pobreza
y exclusión, a los que sumar los cientos de millones de personas
beneficiarias directas de la cooperación española que ve reducido su
presupuesto casi a la mitad, 47,6%".
Por eso es importante que esta crisis no la paguen quienes menos tienen, "el
sistema fiscal no redistribuye eficazmente, en esta crisis hay quienes
salen ganando: la especulación y la banca. Y, si no se crean rápidamente
instrumentos para evitar el fraude, no se podrán cobrar impuestos a los
que más se han lucrado en estos años de crisis", concluyó Pablo Martínez, de la Plataforma 2015 y más.
En la entrega han estado presentes Izquierda Plural, Grupo Mixto, EAJ-PNV, PSOE, UPyD y CiU, que recibieron la propuesta de la Alianza.
A todos los grupos parlamentarios se les ha hecho llegar "el mapa del
tesoro" y las propuestas fiscales para aumentar los ingresos del Estado y
poder así redistribuirlos de mejor manera.

La propuesta entregada en el Congreso recoge datos comparativos sobre
la capacidad de recaudación de nuestra Hacienda pública respecto a los
países de nuestro entorno y sobre la inversión social que se asigna en
presupuestos: España está muy por debajo de la media de la UE en
inversión social, para reducir esta brecha debería pasar del actual
22,'7% al 30% del PIB. También se plantea la revisión de medidas, como
la "amnistía fiscal", que premian a los defraudadores y grandes fortunas
y no contribuye a paliar la desproporcionalidad del sistema fiscal
español, y otras propuestas concretas para ser incorporadas al debate
sobre la Ley Presupuestaria.
Es imprescindible cambiar la imagen de los impuestos, que el fraude fiscal resulte socialmente inaceptable, dotar de medios humanos a la lucha contra el fraude y llevar a cabo una reforma tributaria para hacer justicia fiscal y distributiva.
NO HAY QUE RECORTAR EN INVERSIÓN SOCIAL SINO COBRAR LAS DEUDAS FISCALES A QUIENES DEFRAUDAN. #recortaelfraude
Asimismo, junto al mapa, entregaron a los diputados la siguiente carta:
LOS PRESUPUESTOS GENERALES SON INJUSTOS Y PENSADOS PARA LOS RICOS
-
Medidas como la "amnistía fiscal" premian a los defraudadores y grandes
fortunas y no contribuyen a paliar la desproporcionalidad del sistema
fiscal español
- España está muy por debajo de la
media de la UE en inversión social, para reducir esta brecha debería
pasar del actual 22'7% al 30% del PIB
- Los
Presupuestos Generales del Estado (PGE) atentan contra las personas más
vulnerables: más de 12 millones y medio de personas que en España están
en riesgo de pobreza y exclusión y otros tantos millones de personas
beneficiarias directas de la cooperación española
- Hay alternativas a los recortes sociales: recortar el fraude fiscal
La Alianza Española contra la Pobreza rechaza los PGE por ser injustos,
desproporcionados e insolidarios. La aprobación de estos PGE supondría
una ruptura del consenso social y político expresado en el Pacto de
Estado contra la Pobreza, firmado por todas las fuerzas políticas en
2007 y que establecía que en 2012 se cumpliría el objetivo del 0,7% de
la RNB para AOD, y el objetivo que se asume el Programa Nacional de
Reforma que compromete a España a disminuir el riesgo de pobreza y
exclusión hasta alcanzar a una cifra comprendida entre 9,1 y 9,2
millones de personas en riesgo de pobreza y exclusión en el estado
español.
Los PGE inciden brutalmente en el recorte de
inversiones sociales, y de manera innecesaria, puesto que no contempla
el aumento de ingresos del Estado. Persiguiendo el fraude fiscal
con un nivel de eficacia similar a los países del entorno europeo se
captarían unos 40.000 millones de euros, más de lo que suponen los
recortes planteados en los presupuestos. Con un impuesto a las
transacciones financieras podría recaudarse más de 3 veces lo que se ha
recortado en ayuda al desarrollo, la ayuda a los países más pobres
(1.630 M?).
Los PGE no contemplan la mejor alternativa posible a
los recortes sociales: recortar el fraude fiscal de las rentas más
altas, principales responsables del mismo. La Alianza sabe cómo hacerlo y
se lo explicaremos al ministro muy pronto.