Madrid, 22 de marzo.- La calidad del agua está
disminuyendo en todo el planeta como consecuencia de una gestión
errónea que ha generado explotación incontrolada de recursos hídricos
superficiales y subterráneos y su progresiva contaminación y
degradación. La carencia, en muchos casos, de instituciones públicas
consolidadas, en un contexto de falta de transparencia y participación
ciudadana, ha permitido que los usos productivos del agua hayan primado
sobre los personales. El principio "quien contamina paga" resulta
insuficiente y es preciso desarrollar nuevos enfoques de prevención de
la contaminación en sus fuentes, ya que resulta más razonable y
económico evitar la contaminación que depurar.
A día de hoy, las personas más empobrecidas,
y en particular las mujeres, son quienes más sufren la mala calidad del
agua. Más de 900 millones de personas no tienen acceso al agua potable:
el 40% de la población mundial carece de sistemas de saneamiento básico
y unas 10.000 personas mueren cada día por enfermedades evitables,
relacionadas con el agua. Desde la Coordinadora ONGD-España consideramos
que esta situación no es sostenible y que es necesario avanzar en su
resolución de forma conjunta y coordinada (contando tanto con los
estados, las organizaciones internacionales, nacionales y locales, como
con la sociedad civil en general, y teniendo como objetivo la
consecución de una gestión pública, transparente, participativa y
sostenible de los recursos hídricos) para mejorar el acceso al agua y
cumplir así con compromisos ya adquiridos en materia de desarrollo y,
especialmente, con los Objetivos de Desarrollo del Milenio, cuya
revisión tendrá lugar en Nueva York en septiembre.
Por eso exigimos al
gobierno español, como presidencia de turno de la UE, que reitere la
necesidad de reconocer el acceso al agua y al saneamiento como un
derecho humano en la línea de lo propugnado por las Naciones Unidas y
que, del mismo modo, la Unión Europea deje de considerar los servicios
asociados como un recurso económico, sujeto, por tanto, a las normas del
mercado. Esperamos que la UE establezca una estrategia conjunta para la
gestión pública eficiente, transparente y participativa de los recursos
hídricos desde la perspectiva del acceso al agua y saneamiento como
derecho humano. Cabe destacar la iniciativa española de impulsar un
Fondo de Cooperación para Agua y Saneamiento, con transparencia y
rendición periódica de cuentas.
La situación es más que preocupante y, si no se actúa
ahora, es muy probable que este escenario se agrave como consecuencia,
entre otras cosas, de los efectos del cambio climático.
Para reflexionar sobre este
tema, el Grupo de Trabajo de Agua de la Coordinadora ONGD-España
proyectará hoy a las 12h en la Casa Encendida de Madrid el documental
"Flow, por amor al agua" en el que se muestran las luchas que ya se
están dando por todo el mundo contra la privatización del agua.
Para más información y entrevistas:
Yolanda Polo:
915210955 ext.103 yolanda.polo@coordinadoraongd.org