El pasado martes 21 de diciembre el Congreso de los
Diputados aprobó los presupuestos por 177 votos a favor y 171 en contra.
Estos recortes sitúan a España cada vez más lejos del compromiso de
destinar el 0.7% de la RNB en 2015.
El pasado mes
de mayo, el gobierno ya anunció una disminución en la AOD de 300
millones para 2010 y de 500 millones para 2011. Sin embargo, el Congreso
ha ido aún más allá y ha aprobado unos Presupuestos Generales del
Estado que amplían este recorte hasta 900 millones de euros. De esta
forma, el conjunto de la AOD española se situará en torno al 0,36%, diez
puntos por debajo del 0,46% de la RNB ejecutado en 2009. Y estando a la
espera de la aprobación de los presupuestos de las Comunidades
Autónomas.
La Coordinadora recuerda que la
ciudadanía española sigue apoyando la ayuda al desarrollo, según el
Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) se considera la pobreza y
la desigualdad entre ricos y pobres el mayor problema al que se enfrenta
el mundo, por delante del terrorismo y los conflictos bélicos.
La
crisis no puede ser la excusa para seguir recortando en las personas y
en sus derechos. Otros países europeos, como Irlanda, que acaba de ser
rescatado por la UE, no han retrocedido tanto en sus compromisos de
lucha contra la pobreza y ha mantenido la AOD en el 0,5% en respuesta a
las demandas de su sociedad civil.
A pesar de que la recién aprobada ley del Fondo para la Promoción del
Desarrollo
establece que la ayuda reembolsable no puede superar el 5% del total de
la AOD, la Ley de PGE para 2011 incluye 645 millones de euros en ayuda
reembolsable, lo que representa más del 15% de la AOD total. Con esta
medida el gobierno ha hecho oídos sordos a las demandas de la sociedad
civil, y a las enmiendas presentadas por algunos grupos parlamentarios
que pretendían ajustarse a lo establecido en la ley.
Esta
medida generará además una deuda que los países empobrecidos no podrán
asumir y que en última instancia pagarán sus ciudadanos y ciudadanas.
Por
otra parte, la Coordinadora muestra su preocupación sobre el efecto
contagio que este tipo de medidas puede tener sobre los presupuestos de
la cooperación descentralizada (la realizada a través de las CCAA y los
Ayuntamientos).Ante tal situación la Coordinadora considera que aún
estamos a tiempo de demostrar que, a pesar de la crisis, España no
solamente es solidaria sino que además cumple sus compromisos.
La
Coordinadora denuncia el incumplimiento, por parte del gobierno, de los
compromisos legales y políticos adquiridos y desoye las demandas de la
ciudadanía. "Precisamente en un contexto como el actual, las personas y
sus derechos deberían ser lo primero; ése es el mejor valor en el que
debemos invertir", ha manifestado Eduardo Sánchez, presidente de la
Coordinadora.