5 Jun 2018

Y a pesar de todo, ¡persistimos!

La cooperación suele ser noticia para desacreditarla, para atribuirle corrupción, por un supuesto escándalo o para justificar su desaparición. Difícilmente encontramos espacios para explicar logros y cambios reales en la vida de millones de personas. La semana pasada Oxfam Intermón publicó los datos oficiales de la cooperación española en su web de la Realidad de la Ayuda. Un año más, podemos certificar lo lejos que estamos de los compromisos adquiridos.

Hace tiempo que la cooperación para la mayoría de ONGs dejó de ser una inyección de dinero en países empobrecidos. Hace tiempo que la cooperación ha dejado de ser sólo transferencia de recursos económicos y humanos entre países ricos y pobres. Las evaluaciones y los datos que continuamente recogemos las entidades nos demostraron hace ya muchos años que la cooperación no puede basarse sólo en proyectos y dinero (aunque son necesarios y que los que hemos gestionado, los hemos utilizado de la mejor manera posible).

Explicar que pasa realmente lejos de casa, pedir cambios en leyes y decisiones políticas e interpretar la realidad pensando en el 99% de la ciudadanía son también decisivos en la labor de las ONG.

Un ejemplo: en el informe “Ilusiones fiscales” de Oxfam Intermón se dice que del 100% del dinero que se “pierde” en África, un 5% es por corrupción, un 30% por negocios ilícitos y un 65% por elusión y evasión fiscal. Este 65%, en volumen, duplica casi toda la ayuda de todos los países del mundo a África. Es decir, lo que deberían tener por justicia, duplica lo que les damos por generosidad.

Este dato y muchos más en el mismo sentido, hace que entidades como VSF por ejemplo, este explicando que consumimos más azúcar de lo que necesitamos, que los ecologistas reclamen más consumo de proximidad y comercio justo, que GRAIN denuncie el acaparamiento de tierras, y que la Mesa por Colombia denuncie las intervenciones de una empresa privada catalana al puerto de Buenaventura. En Oxfam Intermón nos lleva a estar luchando contra los paraísos fiscales, para poder tener una fiscalidad justa como herramienta para luchar contra la desigualdad. No se puede juzgar y seguir recortando y desacreditando la cooperación por sí sola, sin analizar la escena internacional y las injustas y desiguales relaciones mundiales.

A pesar de ello, sólo hablando de Oxfam Intermón, hay 19 millones de personas que en 90 países les ha cambiado la vida. Se ha revertido su situación como un calcetín gracias a que la cooperación, combinada con su iniciativa y su esfuerzo, les ha dado una oportunidad que nunca hubieran tenido. Son 19 millones de personas que no volvieron a acostarse dando vueltas a la idea de emigrar o de ser un refugiado. A escala de todas las ONGs del estado español, son 35 los millones de personas a las que llega la ayuda española en 105 países, a pesar de la ayuda oficial del gobierno entre 2009 y 2015 se haya reducido un 73% y se hayan perdido 2.400 puestos de trabajo.

El gobierno español y sus presupuestos desgraciadamente no están dispuesto ni a los cambios de coherencia de políticas que se necesitan ni a invertir los mínimos imprescindibles y comprometidos. Los datos oficiales dicen que lejos del 0,7%, España dedica un 0,17% con unas décimas de incremento sobre el año anterior y teniendo en cuenta que se incluyen en la cifra los gastos de refugiados en nuestro país, tanto de acogida como de “control de la migración”. Mantenemos la reclamación de que los costes de acogida estén mermando los de ayuda en origen y así no conseguiremos nunca dar suficientes oportunidades a los países para que las personas no tengan que migrar a la fuerza. Al ritmo de crecimiento actual de la ayuda, tardaríamos 38 años en llegar al 0,7%. Hecho el análisis con profundidad, los fondos dedicados realmente a desarrollo y acción humanitaria son realmente ridículos.

Nos duele la dejadez, tanto en la coherencia de políticas como en conseguir el testimonial 0,7%. Nos duele el acoso a activistas como Helena Maleno, a personas y entidades defensoras de los derechos humanos, y la ignorancia de la imprescindible coherencia de políticas. Es decir, que lo que hacemos con una mano no lo desmontemos con la otra.

Dejemos de pensar que la cooperación es un intercambio más o menos generoso o solidario de dinero y recursos. La cooperación es un tema de justicia. La cooperación está intentando ir a las raíces de los problemas. La cooperación continúa haciendo proyectos para seguir cerca de quien sufre estas injusticias. Y por eso precisamente sigue siendo imprescindible. Por eso es ahora una voz molesta para gobiernos y poderes económicos.

Si a pesar de todo, 35 millones de personas han podido tener una oportunidad y seguimos siendo una de las pocas voces que proponen soluciones para el 99%, entenderemos porque es necesario seguir defendiendo la cooperación internacional, a pesar de que hagan lo imposible para decirnos lo contrario y desacreditar a sus verdaderos actores.

El camino para llegar al 0,7%, es llegar al 0,4% en el 2020. ¡Exijámoslo!

¿Supondrá un cambio de actitud y de acciones en este tema la llegada de Pedro Sanchez al Gobierno?

Francesc Mateu, Oxfam Intermón


25 May 2018

Koudiadiene sigue esperando

Los intentos de diálogo de comunidades sengalesas con una empresa con participación española que extrae fosfatos en sus tierras y las consecuencias para sus condiciones de vida.

La población de Koudiadiène y de sus comunidades cercanas, en la región senegalesa de Thiès, convive con la mina de fosfatos colindante, herencia de los tiempos de la colonia francesa, desde hace ya más de 70 años. Las diversas operaciones financieras y cambios de accionariado de la explotación no han modificado significativamente la invisibilidad de las gentes que han cohabitado con el fosfato, el polvo y las distintas empresas que han pasado por la zona.

La alta importancia económica y la dependencia del exterior, hace del fosfato una materia prima estratégica para la Unión Europea[1] y su modelo agroalimentario. Esta importancia estratégica, para esta y otras materias primas, está llevando a grandes empresas multinacionales extranjeras a priorizar el acaparamiento de grandes extensiones de terreno. En este complejo entramado de relaciones e intereses globales se enmarca este caso de la localidad de Koudiadiène y su relación con la empresa de capital español SEPHOS SENEGAL S.A., actual explotadora de la mina.

Desde 2015, la Red África Europa Fe y Justicia (AEFJN) y la Red de Entidades para el Desarrollo Solidario – REDES vienen realizando el acompañamiento a la población de Koudiadiène, recogiendo testimonios y dando a conocer las consecuencias de la explotación para la gente. Se evidencia la falta de empleo, los problemas de salud derivados del polvo omnipresente y la pérdida de superficie cultivable en el entorno cercano al pueblo con las correspondientes dificultades para el desarrollo de la actividad económica tradicional en la zona. [2]

En mayo de 2017 los representantes del pueblo de Koudiadiène, y los responsables de la explotación minera llegaron a un acuerdo, por el que la empresa, a propuesta de sus directivos, se comprometía a una serie de contraprestaciones que pudiesen aliviar la precaria situación de los habitantes de Koudiadiène por el impacto de la mina. Las medidas acordadas respondían a los ámbitos en los que representantes de la población expresaron las demandas de la comunidad: la salud, el empleo, la formación laboral de los jóvenes, la promoción de microcréditos y proyectos productivos y por último, la concertación de un plan integral de medidas ambientales y socioeconómicas de reducción del impacto durante la explotación y de remediación para la zona al final de los trabajos. Se trataba de una batería de medidas que hacían ver la buena intención de la empresa para el desarrollo de sus actividades con la diligencia debida más allá de lo estipulado por la legislación nacional e internacional.[3]

Sin embargo, pasado un año de aquel compromiso los portavoces de la comisión delegada de la población nos trasladan que nada de lo prometido y de la palabra dada por SEPHOS se ha llevado a cabo. Nada.

De acuerdo con las informaciones aportadas por los representantes de la comunidad, las prácticas de la empresa SEPHOS en la explotación minera de Koudiadiène no se diferencian de las de otras empresas extranjeras en Senegal: el inclumplimiento de las medidas previstas en los planes de Impacto ambiental y socioeconómico para paliar los riesgos detectados o la ausencia de un plan de recuperación tras el cierre de la actividad. Se trata condiciones sin las que la explotación no debía haber comenzado pero las autoridades senegalesas dejan hacer. Por otro lado la prometida disminución de actividad de la explotación sobre la que informó la empresa en nuestra visita en 2017, no se está dando. Hecho que se ha aprovechado para la toma de muestras de polvo para su análisis por expertos universitarios involucrados en el acompañamiento a la zona.

Por parte de AEFJN y REDES, hemos manifestado a SEPHOS en repetidas ocasiones nuestro deseo de continuar con el proceso de diálogo en la línea de búsqueda de un ejemplo de buenas prácticas en el desarrollo de una actividad empresarial respetuosa con los Derechos Humanos. Sin embargo, a pesar de las buenas intenciones iniciales, nuestras comunicaciones no están obteniendo respuesta. No obstante, pedimos a la empresa que cumpla sus compromisos y que más allá de la legalidad vigente adopte un sistema de explotación según la diligencia debida que en todo caso garantice los derechos básicos de los legítimos dueños de la tierra.

 

José Luis Gutiérrez – AEFJN

Jaime Palacio Forcat – REDES

[1] Para entender las políticas de la UE sobre las materias primas ver https://ec.europa.eu/growth/sectors/raw-materials/policy-strategy_en

[2] Para conocer en detalle la evolución de ese caso se puede acceder al informe realizado en 2015 por AEFJN y a distintos artículos que describen con una cronología detallada todas las fases de este caso. O bien estos otros:

https://www.redes-ongd.org/index.php/informate/noticias/986-historia-de-samuel-entorno-la-maldicion-de-los-recursos-naturales-en-africa-25-de-mayo-dia-de-africa

http://www.africacuestiondevida.org.es/las-multinacionales-que-extraen-fosfatos-en-senegal-no-cumplen-la-legalidad/

https://www.youtube.com/watch?v=SHtVg92sAg8

[3] Código minero de Senegal y recomendaciones de la FAO


26 Abr 2018

Los 63 muertos de todos y todas

Cada golpe perpetrado por las fuerzas del Estado nicaragüense es un golpe a los Derechos Humanos del mundo entero.

Estamos siendo testigos y víctimas de una brutal oleada de violencia institucional, desde Venezuela, donde se vive una de las peores crisis de Derechos Humanos de su historia, hasta las detenciones arbitrarias en México, pasando por la pérdida de democracia y el aumento de los homicidios ilegítimos en Brasil y las represiones violentas de Honduras… Por no hablar del Estado español con represiones continuas a la libertad de expresión a través de la Ley Mordaza.

Las bases de la democracia internacional se tambalean cuando las principales violaciones de derechos humanos y cívicos se perpetran desde las fuerzas del Estado. Por eso hoy se hace imprescindible la condena de la comunidad internacional ante lo que está ocurriendo en Nicaragua.

Desde el 18 de abril Estado reprime de forma desproporcionada y violenta la voz de la ciudadanía. Se habla hoy de hasta 63 muertos según la Comisión Permanente de los Derechos Humanos (CPDH). Muchos de ellos estudiantes menores de 24 años. Algunos jóvenes han sido encarcelados y liberados sin ningún proceso legal, de otros aún no se sabe.

No es la primera vez. El año pasado la represión contra las movilizaciones indígenas y de campesinos contra la construcción del Gran Canal Interoceánico dejaron más muestras de la falta de respeto a la libertad de movilización y expresión social por parte del Estado. Al igual que durante las elecciones municipales de noviembre de 2017 que se cobraron seis muertos y decenas de heridos por balas de gomas y balines utilizadas por la Policía Nacional. Tampoco es nuevo. Desde hace ya demasiados años, la Nicaragua libre a la que cantaba Carlos Mejía ha desaparecido. La falta de separación e independencia de los poderes han convertido al Gobierno de Nicaragua en un Estado autoritario y dictatorial basado en el debilitamiento de las instituciones públicas y la obstaculización de la participación ciudadana.

“Hasta hoy, todo es triste y condenable: decenas de muertos, ojos perdidos de estudiantes; incontables heridos, presos y secuestrados; golpizas de adultos mayores; golpes, robos de cámaras a periodistas y de celulares a manifestantes; disparos, piedras y destrucción de recintos universitarios; bombas lacrimógenas afectando a estudiantes, transeúntes y vecinos; turbas orteguistas tomándose lugares públicos para coartar el derecho a manifestarse; varios canales de televisión censurados, y el Canal 63 (100% Noticias) clausurado hasta hoy; saqueos de comercios”. Cuenta nuestro compañero Onofre Guevara en la Revista Confidencial de Nicaragua.

Cada uno de esos muertos, es un muerto de todos y todas. Mueren defendiendo nuestra libertad de expresión, pilar de nuestras democracias.

Pero la historia se presenta de nuevo como esa esa “paradoja andante” de Galeano en la que cuanta más represión recibe el pueblo latinoamericano más se mueve. América Latina sufre un proceso de transformación política y de deterioro de los Derechos Humanos que no puede pasar desapercibido pero también está siendo testigo de las más grandes movilizaciones. Desde las que se han vivido diariamente en Brasil tras el golpe de estado de Temer hasta las movilizaciones internacionales contra el machismo y el patriarcado encabezadas por la campaña Ni una Menos.

Las movilizaciones de hoy en Nicaragua son el resultado de 10 años de decadencia democrática, de decadencia de Derechos y libertades. Una decadencia que tanto por lenta como por teñida de mensajes revolucionarios parecía no estar dejando huella. “Estamos ante un fenómeno político sorpresivo para el gobierno y para muchos nicaragüenses. Para el gobierno, porque confió en su propaganda y en una popularidad de los Ortega-Murillo en encuestas pagadas por ellos mismos; para el resto de los ciudadanos adultos, porque en su mayoría creía que la pasividad de su generación ante los abusos del poder, era compartida por la juventud. Todos nos equivocamos, por no pensar en que no hay proceso de lucha estancado, sino en aparente receso” dice Onofre Guevara en el artículo recién mencionado. Hoy el pueblo nicaragüense es de nuevo “un pueblo sencillo que unido es un volcán” y la comunidad internacional tiene la obligación de condenar la represión del Estado, exigir castigo para aquellos que han ordenado disparar contra los estudiantes y clamar por la vuelta a una Nicaragua libre y democrática.

Cristina Porras, Responsable de comunicación de InspirAction   

 


2 Abr 2018

Coincidencias…

El mes de Marzo une el Día Mundial del Clima con el asesinato de Oscar Romero y Berta Cáceres.

Los caprichos del calendario vienen de hacer coincidir el Día Mundial del Clima con el aniversario de la muerte de Oscar Romero y Berta Cáceres. Igualmente reciente es la noticia de la autorización por el Papa Francisco para la próxima canonización de quien, para su gente, ya era “San Romero de América” hace 38 años, cumpliendo sus propias palabras: “si me matan, resucitaré en el pueblo salvadoreño”.

Romero, en su nombramiento como Doctor Honoris Causa por la Universidad de Georgetown por su lucha en favor de los Derechos Humanos, denunciaba la deshumanización imperante en nuestro mundo globalizado y defendía la urgencia de una nueva humanización basada en los “valores superiores” tales como el amor, la amistad, la razón y la contemplación. En su libro “San Romero de Los Derechos Humanos”, Luis Aranguren, contrapone estos valores superiores a los valores instrumentales que “prometen falsas salvaciones en la sociedad del mercado y en la era de la técnica y la tecnología”. Junto con esta absolutización de los valores instrumentales, hoy, la deshumanización de la que hablaba Romero, se manifiesta de manera evidente en la injusticia cronificada en las permanentes violaciones sistemáticas de los Derechos Humanos y en el colapso medioambiental que vive nuestro planeta con la acción del hombre como causa principal.

En esta misma línea reza el enunciado “superarás el paradigma tecnocrático” correspondiente al décimo principio de su Decálogo Verde de la campaña “Si Cuidas el Planeta, Combates la pobreza” de la alianza Enlázate por la Justicia (Cáritas, CEDIS, CONFER, Manos Unidas, Justicia y Paz y REDES). Con él se propone ir más allá de las respuestas inmediatas y cantos de sirena de la curandería propia de nuestra civilización (primacía del mercado, tecnología y desarrollismo) para apostar por un cambio profundo de los modelos de producción y consumo y en las estructuras y los estilos de vida que lo sustentan.

Lamentablemente, no sólo en el calendario se dan estas coincidencias en la conmemoración del Día Mundial del Clima y aniversarios tan sensibles. También la realidad misma muestra al tiempo tres caras de la deshumanización reinante en esta época que Ernesto Sábato calificaba como de “humanismo en quiebra” y que aúna, como decíamos, la falta de sentido profundo de la existencia, el destrozo de La Casa Común y los atentados sistematizados contra los Derechos Humanos y quienes los defienden. Defensores que, al igual que Oscar Romero, Berta Cáceres o los 312 activistas de los Derechos Humanos asesinados en 2017, viven hoy en el corazón y la conciencia de su pueblo…

Jaime Palacio Forcat, REDES es miembro de Enlázate por la Justicia


22 Mar 2018

Desde el 15M hasta Lavapies

La muerte de Mame Mbaye, el mantero de Madrid, ha sido motivo de polémica. Por la causa de la muerte y por la disputa política de quien dijo primero que. Lo único irrefutable es que ha muerto. La autopsia dice que de un infarto. Médicamente es prácticamente imposible demostrar que un infarto es debido a lo que ha sucedido minutos u horas antes de producirse. Y por lo tanto no podemos afirmar una asociación causa-efecto. Aunque sabemos que las situaciones de estrés son situaciones que estadísticamente preceden a los infartos.

No nos podemos imaginar lo que es vivir continuamente con el miedo de ser detenido, encerrado en un CIE y / o devuelto a tu país sin demasiados cumplidos después del periplo y de las incontables veces que se jugaron la vida para llegar hasta aquí. Descanse en paz Mame, sus ilusiones, sus sueños y sus esperanzas.

Pero este hecho, actúa de cortina de humo sobre un problema de fondo, para mí muy preocupante. El problema no es demostrar la “causa-efecto”, ni saber quién fue el primero en relacionar los dos hechos, ni conocer al detalle lo que sucedió, porque esto ya hemos visto que nos lo podrán terminar disfrazando y vendiendo como quieran.

El problema es que de un tiempo a esta parte hemos visto muchos episodios donde la policía practica una violencia absolutamente desproporcionada, gratuita y lo que es peor dirigida a ciudadanos inocentes y no-violentos. La policía en Murcia, en Cataluña, en Sol, en Lavapies, al 15M, etc. ha dejado de ser el servicio público que da seguridad y protege a los ciudadanos por ser una amenaza contra los ciudadanos y sus derechos. Y ese es el problema. Este es el verdadero y grave problema.

En el vídeo veréis una de las cargas de la policía que se encuentra en Arona Diakhate que está quieto sin ninguna actitud agresiva ni peligrosa y recibe una descarga de golpes (alguno claramente ilegal) hasta hacerle perder la conciencia sin que él haga ningún intento de repeler la agresión. Sinceramente impresiona.

No sé qué genera esta praxis. No sé si estos comportamientos son consecuencia de las órdenes de los superiores, de la sensación de impunidad, de la misma formación o de selección de personal que tienen los cuerpos de policías. O si lo es la “ley de seguridad ciudadana” (conocida como ley mordaza) por la que se protestaba este pasado fin de semana.

Sólo sé que no hay ciudadano de bien que pueda defender una actuación así. Tanto es así, que hemos visto varias veces que los gobiernos optan por negarlas (a pesar de que todo el mundo haya visto las imágenes), vestirlas de eufemismos o directamente invertir el sentido de la violencia, aunque no sea cierto ni haya ninguna imagen que lo acredite.

No podemos generalizar este comportamiento a toda la policía. Todos conocemos actuaciones muy positivas de la policía. Positivas e incluso ejemplares y heroicas a veces. Y eso es lo que me preocupa más. ¿Porque en estos cuerpos hay un silencio cómplice de la mayoría hacia estas actitudes y actuaciones que dañan la imagen de todo el cuerpo? ¿O por qué se silencian las quejas internas y quién lo hace? ¿Qué interés hay en que los ciudadanos sigamos perdiendo la confianza en los servicios públicos que pagamos entre todos?

No lo sé. Sólo sé que esto genera una pérdida de confianza en la ciudadanía y que actúa como una carcoma a los cim

ientos de la sociedad. El resultado es demoledor para la construcción de una sociedad equilibrada y justa. Para la convivencia diaria. Por la paz social.

Me gustaría mucho escuchar a los sindicatos policiales denunciando a los compañeros que están aprovechando su impunidad para hacer este mal. Mal contra los ciudadanos que lo único que hacen es quejarse o expresar ideas diferentes, y contra todo el resto de la ciudadanía, a los ojos de la cual, pierden toda su credibilidad y legitimidad.

Cuando la fuerza del corporativismo es superior a la de los valores, las instituciones están enfermas de un cáncer que acabará con ellas. Y de paso con la sociedad.

Por favor, miembros de la policía, generen los mecanismos y poner en marcha los procedimientos y la transparencia para que los ciudadanos no acabamos viéndoles como una amenaza, en lugar de como un servicio.

 

Francesc Mateu i HostaDirector d’Oxfam Intermón a Catalunya

Información relacionada aparecida en los medios: